Granada se encuentra en una situación muy delicada. Sus complejos hospitalarios, entre los que destacan el hospital Virgen de las Nieves y el hospital San Cecilio, están al borde del colapso con un ritmo de ingresos muy superior al de altas.

En la provincia granadina cada semana hay alrededor de 250 ingresos, una cifra inimaginable meses atrás. Actualmente, hay un total de 743 personas ingresadas con COVID-19 en toda Granada, 100 de ellas en la UCI; de hecho, este mismo martes se anunciaba un total de 789 nuevos positivos y 16 fallecidos en un solo día, lo que causó (y causa) una presión insoportable en el personal sanitario, largas horas de espera para los pacientes y la propagación de un pánico acuciante en la población andaluza.

Para atender tanta demanda, los gerentes del Hospital Clínico San Cecilio barajan la posibilidad de adaptar el ala de Consultas Externas para aceptar más ingresos, e incluso se plantean medicalizar la cafetería del complejo hospitalario y ciertos hoteles. Cabe destacar que estas medidas que no fueron necesarias durante la primera ola de la crisis sanitaria, pero la situación está mucho más descontrolada de lo que lo estuve meses atrás.

Para atajar estas circunstancias extremas, se valora activar el Plan de Contingencia 4.500 diseñado por la Consejería de Salud, por el que todos los centros sanitarios, tanto públicos como privados, pasarían a formar parte de un único hospital contra el COVID-19. Algunos centros privados ya están preparándose para albergar a los enfermos de diversas patologías, además de pacientes de COVID-19.

Dada la gravedad de la situación, el delegado del Gobierno de la Junta en Granada, Pablo García Pérez, cataloga la situación como insostenible, llegando incluso a hablar de «sanidad de guerra». Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía, ha explicado que están dando la oportunidad de que las restricciones establecidas el pasado jueves 29 de octubre se asienten y tengan resultados, pero admite la preocupación por las alarmantes cifras de Granada y la evolución de la pandemia por el resto de Andalucía.