Se están dando múltiples situaciones que afectan directamente al estado de salud de los Técnicos, tanto física como emocionalmente, generando de este modo, un clima inapropiado en los puestos de trabajo debido a las carencias técnicas y humanas que sufren estos profesionales desde hace un tiempo atrás, que siguen sin solucionarse y que describimos a continuación:


  • Bajas sin cubrir.
  • Puesto de refuerzo antes existente, y que a día de hoy ha sido eliminado, generando de esta forma el retraso considerable en el procesamiento de pruebas diagnósticas.
  • Supresión de procesos analíticos por falta de personal, por eliminación de turnos de tarde.
  • Aumento considerable del número de muestras y cartera de servicios sin aumentar el número de profesionales, con la consiguiente carga que conlleva.
  • Equipos diagnósticos obsoletos y rotos, que generan el retraso en el procesamiento de muestras.
  • Necesidad de apoyo por parte de la figura del celador, para la organización y abastecimiento de reactivos, ya que el tiempo que se pierde en estas acciones por parte del Técnico, perjudica directamente en el tiempo de procesamiento de muestras, por la ubicación de los reactivos fuera del laboratorio.
  • Falta de personal en el servicio de Inmunología por aumento de pruebas (se han incluido pruebas genéticas) y por jubilación de personal, que no ha sido sustituido.